Primero entendemos el problema. Después hablamos de tecnología.
Una de las cosas que más nos gusta de trabajar en proyectos digitales es que la solución no siempre empieza con:
"Necesito una página web."
A veces empieza con:
"Mi equipo está perdiendo demasiado tiempo haciendo esto manualmente."
O:
"Tenemos demasiados pedidos y estamos teniendo problemas para gestionarlos."
También puede ser:
"Nuestros clientes no encuentran fácilmente la información que necesitan."
"Tenemos cinco herramientas diferentes y ninguna está conectada."
"Estamos creciendo y nuestra plataforma actual ya no nos alcanza."
"Vendemos online, pero sentimos que estamos perdiendo oportunidades."
Todas esas conversaciones pueden terminar en una solución tecnológica.
Pero no necesariamente en el tipico sitio web que es como copiar y pegar para cada cliente que llega.