1. ¿Quién vigila los avisos de seguridad?
No basta con «el que sabe de sistemas». Necesitas un nombre, sea de tu equipo o de tu proveedor, que se entere el mismo día que sale un aviso como este y sepa si te afecta: que tu sitio corre en PHP y en qué versión.
2. ¿Quién actualiza y te confirma por escrito que quedó hecho?
Un «ya está» por teléfono no alcanza. Pide una confirmación escrita con la versión exacta de PHP instalada (por ejemplo, 8.3.36 o superior en la rama 8.3), la fecha y la constancia de que PHP se reinició para que la versión nueva quede activa. Si alguien aplicó solo una medida provisional, también debe decírtelo con esas palabras.
3. ¿Qué haces si tu sitio corre en una versión que ya no recibe parches?
Si tu sitio está en PHP 8.1 o anterior, esas versiones ya no reciben actualizaciones del proyecto PHP. Por la gravedad del caso, el equipo de seguridad de PHP publicó parches mínimos de código fuente para PHP 7.4, 8.0 y 8.1, pensados para quien compila PHP por su cuenta o no tiene un proveedor de soporte extendido (LTS); además, algunas distribuciones y proveedores LTS ofrecen sus propias correcciones. Eso es un salvavidas, no un plan. El plan real es migrar a una rama con soporte (hoy, 8.2, 8.3, 8.4 y 8.5), y eso hay que presupuestarlo y probarlo con calma. Si estás en 7.3 o antes, no hay ni ese parche mínimo.
Y si estás en 8.2, esta vez sí hay parche (8.2.35), pero esa rama se queda sin soporte el 31 de diciembre de 2026. Es buen momento para poner la migración en el calendario.